sábado, 6 de agosto de 2011

Elogio al conocimiento

Si me permites alzare mi vista hasta hallarte,
 Mirarte, deleitarme y al fin hacerte preguntas.
Así, en tus respuestas, sé que hablaras de mí.
Que me conozcas y en especial lo que busco en ti.
Encontrarte no sólo es un anhelo,
Sino para lo que yo, y los que me rodean, el motivo por lo que hoy vivimos.


 Dime de ti tanto cuanto puedas, que necesito reconocerme.
En tus palabras encontrarme.
Encontrarme y regocijarme.
Enamorarme y sentirme responsable.
A ser lo que dices, caminar por donde proclamas.

Reclama tu adoración.
Que adonde estás solo hay fuerza, vigor inesperado.
¡Que virtud más noble regalas!.
Peligrosa.

Eres riesgo, sin verdad ni mentira.
Impredecible e imponente
Tardamente escuchada.


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